Las Judías Verdes


Se pueden encontrar en todos los mercados del mundo, ya que se utilizan en cualquier gastronomía. Su sabor suave con un toque dulzón es muy apreciado en todas las cocinas.

Identifica los diferentes tipos de vainas, aprende a seleccionar las más frescas y consérvalas con todas sus propiedades nutritivas. Y recuerda: el mejor momento para consumir judías verdes es durante los meses de primavera y verano.



Te señalo a continuación algunas de las más habituales en nuestras cocinas:

Redondas o boby: son finas y cilíndricas y apenas tienen hebra. Es la variedad más consumida en Europa. Aunque son las más utilizadas para congelar, lo cierto es que frescas tienen muchísimas posibilidades. Son ideales para preparar al vapor, hervidas o en ensaladas.

Planas: son más anchas y bastas que las redondas. Y tienen la hebra más gruesa, por eso es necesario quitarlas. Hay más tipos que, si bien no están tan extendidos, vale la pena mencionar, como las judías amarillas o las verde rojas.




Escoge las más firmes, las que tengan un color vivo y brillante. Las judías de mayor calidad son las que tienen las semillas poco marcadas. Un truco: si acercamos los extremos de la vaina y no se rompe, es que no está fresca. Eso sí, una vez recogidas, lo mejor es cocinarlas de inmediato para disfrutar plenamente de su sabor.




Para conservarlas con todas sus propiedades intactas lo mejor es meter las judías en una bolsa de plástico perforada y guardarlas en la parte menos fría del frigorífico durante un máximo de diez días. Si prefieres congelarlas, es necesario escaldarlas antes y esperar a que se sequen.




Para limpiarlas correctamente, puedes seguir estos pasos: 1. Corta los extremos de la vaina. 2. Retira con una puntilla las hebras laterales. Si está fresca no es necesario. 3. Trocea las vainas como prefieras, según lo requiera tu receta.





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